Se encuentra situada en la cara noroeste del alcázar de Gibraleón, aún hoy sigue emanando abundante agua.
Aunque no tenemos documentación que nos hablen de su antigüedad, todo apunta a que se originó para abastecer a las zonas limítrofes al alcázar y a la población cercana a las calles más antiguas de Gibraleón situadas en el barrio de las armenillas.